Eva es vicepresidenta de la Fundación Proyecto AcercArte. Es compositora de bandas sonoras para obras de arte de museos internacionales y tiene sinestesia cromática, una característica neurológica presente en menos del 5% de la población mundial. En su caso, las conexiones neuronales de la vista y el oído están asociadas, por lo que su cerebro relaciona automáticamente cada color con una nota musical. Así, compone bandas sonoras para grandes obras de la historia del arte a partir de sus colores.
La Fundación Proyecto AcercArte es una entidad sin ánimo de lucro que une el arte, la música, la neurociencia y la tecnología para mejorar la calidad de vida de colectivos vulnerables, acercar el patrimonio artístico a personas con mayores barreras de acceso a la cultura y avanzar en el tratamiento no farmacológico de enfermedades neurodegenerativas.
La Fundación utiliza reproducciones fotográficas sobre lienzo de obras destacadas de la historia del arte, muchas de ellas a tamaño original, acompañadas de una banda sonora sinestésica creada específicamente a partir de su historia y sus colores. Su objetivo es democratizar el acceso a la cultura y emplear la música y las artes plásticas como herramientas terapéuticas, de inclusión social y de estimulación cognitiva.
La charla presenta el trabajo de la Fundación Proyecto AcercArte y la Terapia Olmo, basada en la sinestesia y en bandas sonoras creadas a partir de obras de arte para favorecer la estimulación cognitiva y la plasticidad cerebral, así como para ralentizar el avance de las enfermedades neurodegenerativas.
En 2024, Eva fue aceptada por el Marcus Institute for Aging Research de la Universidad de Harvard, con el reconocido neurólogo don Álvaro Pascual-Leone como tutor, para investigar cómo su música sinestésica puede mejorar las funciones cognitivas y ralentizar la neurodegeneración y el avance de la enfermedad de Alzheimer.
En 2025 realizó un proyecto piloto de investigación en la Fundación Catalonia Creactiva de Barcelona con 40 personas con discapacidad intelectual y Alzheimer o demencia. Tras cinco meses de sesiones semanales, el 94% obtuvo beneficios conductuales, el 85% beneficios cognitivos y el 88% beneficios emocionales.